El sector inmobiliario español

Con la llegada de la famosa burbuja inmobiliaria a finales del año 2007, miles de personas vieron como sus proyectos inmobiliarios se hundían en el lodo.
El sector de compra y venta de viviendas inició una acusada fase de declive y han sido necesarios 10 años para recuperar cierta estabilidad.
A día de hoy, ya en pleno año 2017, el sector de la vivienda se está recuperando a un ritmo acelerado, sobretodo en las grandes urbes (Madrid, Barcelona,…). El precio de los terrenos, pisos, casas y locales está regresando a niveles similares o incluso superiores a los del año 2007.
La burbuja inmobiliaria estalló debido a una tremenda especulación con los precios de todo tipo de inmuebles. Muchas empresas y particulares compraban y vendían con la única finalidad de obtener beneficios, especulaban con las segundas viviendas e incluso compraban con la única intención de alquilar y vender más adelante. Los primeros años del segundo milenio fueron años dorados para el sector inmobiliario y parecía que la escalada de precios no se iba a acabar nunca.

Sin embargo, llegó un momento en que esta situación se hizo insostenible y la burbuja inmobiliaria estalló: miles de construcciones se detuvieron, cientos de hipotecas dejaron de pagarse y el precio de los inmuebles comenzó a caer fuertemente. La economía se estancó, y muchas personas perdieron su empleo y dejaron de tener la posibilidad de adquirir nuevas propiedades o se vieron incapaces de vender sus viviendas por un precio superior a la hipoteca contratada.

La ansiada recuperación

Después de muchos años con el sector prácticamente parado, el mercado inmobiliario se ha vuelto a reactivar y actualmente ofrece un escenario idóneo para quienes desean invertir en vivienda. Con la recuperación de la crisis financiera y la paulatina descongelación de los salarios llega también el auge de la compraventa de inmuebles: se prevén subidas importantes en el precio de estos bienes. Mientras tanto, todavía existen grandes oportunidades para la compraventa tanto de primeras residencias, como de segundas viviendas orientadas a la inversión.
Por otro lado, el mercado español ha abierto sus puertas al capital extranjero. A día de hoy siguen aumentando las adquisiciones de viviendas por parte de extranjeros residentes en la Unión Europea. En muchos casos se trata de casas vacacionales que, fuera de ese periodo, se alquilan para obtener rentabilidad.

La recuperación en los gráficos

Las perspectivas sobre la demanda de viviendas también es un dato que ha hecho alterar los gráficos respecto a lo sucedido en los últimos años. En 2008 la demanda de inmuebles nuevos era de unas 350.000 unidades, mientras que la demanda de inmuebles de segunda mano era de unas 220.000 unidades aproximadamente. En plena crisis, en el año 2013, la demanda de viviendas nuevas apenas llegaba a las 100.000 unidades; la demanda de viviendas de segunda mano estaba en torno a las 300.000 unidades.
Si hacemos referencia a los precios, el valor medio actual de la vivienda en España está en torno a los 1.200 euros por metro cuadrado de superficie habitable. Tal y como ha venido sucediendo tradicionalmente, este valor varía considerablemente si comparamos diferentes Comunidades Autónomas. Así pues, Cataluña, País Vasco y Madrid se mantienen como los territorios más caros, donde la vivienda alcanza un precio medio 2.000 €/m2 aproximadamente. Andalucía y Extremadura, por el contrario, se mantienen como los más económicos: el precio medio de la vivienda en estas regiones está en torno a los 800 €/m2.

¿Dónde está la vivienda de obra nueva?

Uno de los principales problemas que encontramos en el actual mercado inmobiliario español es la carencia de vivienda de obra nueva. Durante los últimos 10 años el sector de la construcción ha estado prácticamente parado, y ahora no existe suficiente oferta para la creciente demanda tanto por parte de compradores españoles como extranjeros. El problema se amplía teniendo en cuenta que apenas existe suelo finalista para desarrollos inmobiliarios inmediatos.

En el entorno está la clave

La inversión en bienes inmuebles debe hacerse con conocimiento de todo lo que sucede en el entorno económico, tanto dentro como fuera del país. La creciente recuperación del empleo así como la paulatina subida de los salarios junto con el aumento de las facilidades crediticias por parte de la banca española  ayudan a explicar el despegue de la compraventa de inmuebles, ya que permite que el ciudadano medio vuelva a tener acceso a la compra de inmuebles. Otro indicador claro de la mejora en el sector es la reducción de la morosidad.
Finalmente, el incremento de la demanda de vivienda de obra nueva está reactivando de nuevo el sector de la construcción de tal manera que muchas multinacionales del sector está volviendo a fijar su mirada en la construcción de nuevos inmuebles con la intención de ofrecer un volumen de viviendas adecuado a la demanda que se está generando.

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